No, no intentes disculparte, no juegues a insistir.
Las excusas ya existían antes de ti. No, no me mires como antes, no hables en
plural.
La retórica es tu arma más letal.
Las excusas ya existían antes de ti. No, no me mires como antes, no hables en
plural.La retórica es tu arma más letal.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada